La música no se lleva bien con la impaciencia.
Nuevos reyes de estadios Muse es la única banda capaz de llenar un estadio y cuyo nombre no le suena ni a tu abuela. No somos U2 y nuestro público, aunque mayoritario, sigue siendo mucho más concreto y menos transversal que el de las bandas que hoy aún pueden llenar campos de fútbol. También somos más jóvenes, pero eso es bueno. El problema es que cuando teloneamos a U2, Matt comentó que nosotros también podríamos hacerlo. Otra idea ridícula que decidimos probar, ya ves".y una música que remite a lo que hubieran sido Queen si en vez de liderarles un divo lo hubiese hecho un guitarrista loco que leyó demasiado a JG Ballard
Son la confirmación de que se necesitan 200 grupos indies para juntar 20.000 modernos, pero que sólo es necesario un combo de rock progresivo, épico y descomunal para congregar 50.000 almas en pos de una experiencia catártica
Muse es la única banda capaz de llenar un estadio y cuyo nombre no le suena ni a tu abuela.
"En esta banda, nada es lo suficientemente ridículo para ser descartado"
El problema es que cuando teloneamos a U2, Matt comentó que nosotros también podríamos hacerlo. Otra idea ridícula que decidimos probar, ya ves"
The resistante (su último álbum hasta la fecha) nos dimos cuenta de que éramos el tipo de grupo que jamás debe descartar una idea, por descabellada que parezca. Así, introdujimos influencias poco previsibles para nuestros fans y nos empeñamos en meter casi todo lo que nos pasaba por la cabeza en casi todas las canciones
Nuevos reyes de estadios Muse es la única banda capaz de llenar un estadio y cuyo nombre no le suena ni a tu abuela.
"En esta banda, nada es lo suficientemente ridículo para ser descartado", comenta a través de la línea telefónica Chris Wolstenholme. "Especialmente, durante la grabación de The resistante (su último álbum hasta la fecha) nos dimos cuenta de que éramos el tipo de grupo que jamás debe descartar una idea, por descabellada que parezca. Así, introdujimos influencias poco previsibles para nuestros fans y nos empeñamos en meter casi todo lo que nos pasaba por la cabeza en casi todas las canciones".
Ahora que son los únicos productores de su música, pueden permitirse el lujo de incluir en sus discos todo lo que se les pasa por la cabeza (o casi todo). ¡Qué diablos! Al menos se arriesgan, con su música y su dinero.