Hay algunos que consiguen el estatus de héroes porque poseen una cualidad de estereotipo, la noción de que cualquier miembro del público podría estar ahí arriba de la misma manera en que lo está la persona a la que están viendo. No es el caso en lo que se refiere a Matt Bellamy.

Por ejemplo, esa supuesta historia del colegio, en la que, siendo ya un guitarrista aplicado y entusiasta, uno de sus compañeros le retó a aprender a tocar la Sonata para Piano n.º 14 de Beethoven, popularmente conocida como Claro de Luna o Moonlight Sonata, en su descanso para comer. El joven Matt aceptó este reto, se aprendió la pieza y decidió tocarla del revés. La cuestión de esta historia no es, necesariamente, si es cierta o no, aunque la fuente es fiable. Es más bien que uno puede imaginarse perfectamente que es verdad.

El talento de Matt es tan vasto que parece ser de otro mundo. Pero de alguna manera, el Matt de 31 años no encaja exactamente en el rol de icono del rock. Es una tendencia de la era de la información que la gente crea que conoce a aquellos a quienes admira, pero Matt sigue siendo un enigma. En directo, este músico virtuoso, que es un héroe de la guitarra para su generación, tal y como lo fue Eddie Van Halen para la suya, apenas se comunica con la multitud, y lo que dice en los medios a menudo son locuras: los Beatles, marionetas de la CIA?

Pero en el terreno musical, Matt parece incapaz de dar un paso en falso. Muse se han convertido en estrellas internacionales mezclando las tendencias más idiotas del pro rock con los ritmos más sexys. Y tampoco han suavizado su sonido para atraer a las masas. El año pasado Kerrang! decía en su reseña de The Resistance, “está claro que apuntar a las estrellas no es suficiente para esta banda; cuando las alcancen, también querrán comérselas”.

En Estados Unidos, Muse son la banda de rock más exitosa que ha exportado Gran Bretaña desde, eeemm, Bush, mientras que en casa no hay estadio que este trío sea incapaz de llenar, y con sus dos conciertos en el estadio de Wembley en septiembre, el brillo de Matt no parece dar señales de perder lustre a corto plazo. No apuestes contra él cuando sea el primero en cantar en la luna.

Punto álgido: El 16 y 17 de junio de 2007, Matt y sus compañeros de banda fueron los primeros en ser cabezas de cartel y en llenar el nuevo estadio de Wembley. Al año siguiente se lanzaron un disco y un dvd, HAARP, que documentan dichos conciertos, y que llegaron al número 2 en la lista de álbumes del Reino Unido.

Mejor momento: Plug In Baby (Origin of Symmetry, 2001).

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