Cuando pienso en ello, ser el líder de una banda es un trabajo bastante aterrador, así que intento no pensar mucho en ello.

Cuando ves a alguien como Liam Gallagher o Bono piensas, esta gente ha nacido para ello, son estrellas del rock natas. Liam Gallagher tan sólo tiene que levantarse por la mañana y ya es una estrella en pijama. Cualquier cosa que haga está de alguna manera impregnada de esa cualidad, lo cual es increíble, y, honestamente, no me siento uno de ellos, no lo vivo así. No creo que pudiera creer en mí mismo si fuera pavoneándome por ahí, haciendo lo que hacen las estrellas del rock, no sé si tengo ese concepto desenfrenado del rock.

Siempre quise provocar una reacción con la música, siempre quise componer canciones. Pero lo de ser el líder fue un accidente. Cuando estábamos en nuestra primera banda, Gothic Plague, los otros miembros se conformaban con hacer covers; la idea de componer nuestras propias canciones no fue bien recibida. Así que tuve que predicar con el ejemplo y convertirme en el cantante. En realidad no quería; simplemente no había nadie en la banda que quisiera serlo, y francamente, sigo teniendo esa sensación de ser un líder reacio.

Cualquiera que vaya a ver a Muse, definitivamente no va a ver al dios Bellamy; vas a ver uno de los mejores directos del mundo y a escuchar buena música. Hemos puesto mucho tiempo y esfuerzo, por no decir luces y globos, en distraer a la gente del hecho de que no hay un Freddie Mercury delante de ti. Somos una banda. No encuentras muchas camisetas con la imagen de Matt Bellamy, y eso me gusta.

Tampoco hay muchas canciones de Muse que traten sobre mí. Bono y Liam Gallagher tienen la habilidad de filtrar su personalidad en sus canciones, y eso es muy interesante. Saben componer de manera personal, pero yo lo encuentro difícil, o quizá debería decir que no sería muy interesante. Me interesan los temas políticos y científicos, cosas así, y a través de las canciones encuentro una manera de hablar de ello. ¿Por qué tengo que desvelar cosas personales? ¿A quién le interesa? Aunque por ejemplo en Stockholm Syndrome, el fenómeno psicológico que lleva al cautivo a enamorarse de su captor sí me parece interesante. Encuentro mucho más fácil sumergirme en un tema como ése y escribir desde el punto de vista de una persona en un escenario ficticio. Me parece más real, aunque suene extraño.

Ser líder hoy día ya no es ser carismático en el escenario; tienes que hacerlo en un contexto mundial, con presidentes y primeros ministros. Me abstengo de apoyar una causa como Bono o Chris Martin. Hacen un gran trabajo, pero no se me da bien esto de llamar la atención, y parecería un idiota si fuera una especie de portavoz. ¿Cómo demonios lo hacen? De verdad, les admiro. Yo no tengo esa confianza, esa seguridad. Tampoco me preocupa mucho. Creo que es normal pensar, “¿por qué coño me están mirando todos?” La inseguridad es algo natural, incluso se podría decir que es una cualidad admirable, porque hace que investigues, que te cuestiones todo. Pero obviamente no es algo tan bueno cuando tienes que salir al escenario ante 70,000 personas en Wembley; ahí tienes que armarte de valor y de cualquier pretensión que tengas de ser una estrella del rock y dejar que la música haga el resto.

0 16