Los Diez Mandamientos de Matt Bellamy

1. Rompe las normas

Siempre me ha gustado la música, y desde una edad muy temprana quise formar parte de una orquesta, o incluso de una banda de jazz. Pero luego, a los 15 años, vi imágenes de Jimi Hendrix prendiendo fuego a su guitarra en el escenario y de repente me di cuenta de que la música no tenía porqué seguir unas normas, sino que podía ser caótica.

2. Alegra ese espíritu

Para mí, en la música rock no se trata de ser serio, sino de pasárselo bien. La verdad es que raramente me encontrarás riéndome en medio de un solo de guitarra, pero llamar a una canción Knights of Cydonia obviamente es una broma. Básicamente vemos la música del mismo modo en que Monty Python veían la comedia.

3. Renuncia a los gadgets

Es verdad, tuve un jet-pack, pero ahora esos chismes están fuera de mi vida. He ido reduciendo mi escala de valores; ni si siquiera tengo teléfono móvil. Hace un tiempo decidí apagar mi teléfono durante un par de días y fue una gloria. La vida es más simple sin él.

4. Abre los ojos

Es un cliché decir que todas las estrellas del rock fueron los raros del colegio. En el colegio tuve novias, practicaba deporte, y no me sentí más angustiado que cualquier otro chaval. La única vez que me sentí acorde a la norma fue cuando llegué por primera vez a Londres desde Devon, un chaval en una gran ciudad, me abrió los ojos. [Insinuante] En todos los sentidos.

5. Evita la fama

No soy famoso y espero no serlo nunca. Odiaría que las mujeres vinieran a mi sólo porque soy el cantante de una banda. Sólo quiero conmover a la gente a través de mi música. Lo demás es superficial y no quiero formar parte de ello.

6. Corre! Escóndete!

A veces sólo quiero esconderme de todo. Es triste que tenga que evitar salir sólo porque no quiero toparme con fans que pueden ser, digamos, demasiado entusiastas.

7. El dinero es la causa de todos los males

La gente dice que trae la felicidad, pero no. Lo que he descubierto es que el dinero te distancia de los amigos y la familia. Cuanto más grande sea tu casa, más solo vas a estar en ella; cuantos más coches tengas en la entrada de tu casa, más gilipollas te vuelves.

8. Evoca a los fantasmas

Vivo en Como, al norte de Italia, en una casa que perteneció al compositor de ópera Vincenzo Bellini. Estoy intentando encontrar a su fantasma para que me ayude a escribir canciones. Lo hago tarde, por la noche, a las 3 de la madrugada. Bajo las luces y empiezo a tocar sus canciones en el piano con la esperanza de contactar con él. Hasta ahora no ha funcionado, pero confío en que lo hará.

9. Juégatelo todo

Actualmente me he implicado con ciertos sindicatos del juego de todo el mundo, gente que apuesta dinero en mi nombre. Los mercados asiáticos están muy boyantes ahora mismo, y me va bien. También juego mucho al poker, no sólo para mis necesidades derivadas del juego, sino porque es divertido. Juego muy bien.

10. Acepta las disputas

A Chris [Wolstenholme, bajista] le ha ido bien -mujer, tres hijos- pero Dom [Howard, batería] y yo encontramos más difícil echar raíces. Nuestras vidas privadas son confusas, y lo atribuyo a estar en una banda. Pero el rock nunca ha sido bueno para una vida privada satisfactoria, no? Es una cruz con la que tengo que cargar.

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