La historia

Muse se formaron a principios de los 90 bajo el nombre de Rocket Baby Dolls. En aquel momento, Bellamy tenía tan sólo 14 años. Ganaron un concurso local de batalla de bandas y decidieron seguir con su carrera musical, dejaron el instituto y se echaron a la carretera.

Tocaron en pequeños clubs durante unos años, pero después de un par de exitosos EPs, Muse atrajeron la atención de diversas discográficas americanas, de todas partes. Este hecho luego resultaría irónico, porque su álbum vendió poca cosa en América, mientras que en Europa serían bien acogidos, a pesar de que había ejecutivos que no querían tener nada que ver con la banda.

Así que firmaron con discográficas de Europa y América, y sacaron Showbiz en septiembre de 1999, para un número limitado de fans. Con el tiempo, sin embargo, y al menos en el Reino Unido, la popularidad de la banda crecerÌa con paso firme a medida que sacaban singles.

Se fueron de gira para promocionar, con éxito, Showbiz, y volvieron al estudio para grabar su segundo álbum con John Leckie, que produjo su primer disco. Origin of Symmetry sería más experimental que su álbum de debut y el primer paso hacia el dominio mundial del trío británico…

El análisis

Cuatro años. Eso es lo que llevó que Origin of Symmetry se publicara en Estados Unidos. La historia que subyace tras este retraso fue que Maverick Records, que distribuyó en EEUU el álbum de debut de la banda, Showbiz, les dejó tirados después de que se negaran a cambiar su sonido y dejaran de hacer falsetes, dejándoles de esta manera sin modo alguno de publicar su álbum en EEUU.

Así que durante cuatro años el disco estuvo acumulando polvo; fue un gran éxito en el Reino Unido, mientras que en EEUU todavía ignoraban el extraordinario talento de Muse. Una vez que Absolution llegó en 2004, el público empezó, al fin, a fijarse en lo que el Reino Unido ya conocía. Cuando los singles Hysteria y Time Is Running Out arrasaron en las listas de rock moderno, el álbum empezó a venderse bien e hizo que Warner finalmente publicara Origin of Symmetry en EEUU, el 20 de septiembre de 2005.

Hasta 2008, el álbum sólo ha vendido 55.000 copias en EEUU, convirtiéndole en uno de los discos que menos ha vendido en la carrera de la banda en EEUU. La falta de promoción y la espera de cuatro años no han ayudado en nada. Si alguna vez ha habido un crimen contra la industria discográfica, ese serÌa haber retrasado el lanzamiento de Origin of Symmetry. Recuerdo cuando lo compré en 2006, después de hacerme fan de Muse con el Absolution de 2003. La naturaleza épica del álbum, que arranca con la increíble New Born, me conquistó sin remedio. Hasta la fecha, todavía me pongo el disco por lo menos una vez a la semana, m·s veces incluso que el resto de la discografía de Muse.

Con Origin of Symmetry la gente todavía tenía asumido que Muse eran unos segundos Radiohead. La voz de Matthew Bellamy fomentaba esa creencia, pero lo que la gente no entendía es que Muse por fin empezaban a distanciarse de Radiohead y a convertirse en una entidad diferente. En este punto de su carrera, Radiohead habían bajado el tono rockero, optando por la experimentación y la electrónica. A Muse lo que se les daba bien era hacer canciones raras y pomposas, y sorprendernos a la vez con bajos distorsionados y riffs cortantes.

El debut de Muse, Showbiz, fue un sólido inicio para el trío, pero escuchándolo hoy, da la impresión de que se estaban conteniendo un poco; las canciones eran más cortas y sencillas. Cuando la compañía discográfica les pidió que bajaran el tono en Origin of Symmetry, básicamente les dijeron, “Que os den”, y compusieron lo que quisieron. Llegaron a extremos a los que la mayorÌa de los fans de Muse pensaban que no serían capaces de llegar, especialmente en cuanto a los temas más largos.

Más que cualquiera de los siguientes discos de la banda, se podría decir que Origin of Symmetry es Muse en su faceta más progresiva. Tres canciones duran m·s de seis minutos, y una llega a los siete minutos. Equilibraron estas canciones con otras más accesibles y que les harían famosos en el Reino Unido. Estos singles eran todavía bastante experimentales, pero en vez de abrir sus alas y volar, dieron de cabeza contra el suelo.

New Born empieza con un piano y un bajo minimalista, con una voz relajada que deriva, in crescendo, en una guitarra arrolladora y agudos falsetes a diestro y siniestro. Es una de las canciones básicas de su directo, y con razón. Es la canción perfecta para abrir Origin of Symmetry y contiene uno de los mejores solos de Matt en todo el álbum, lleno de distorsiones y efectos.

Después de ese entrante tan épico, Muse demuestran que todavía tienen un sonido melódico y más asequible para la radio con Bliss. La canción tiene un aire de rock espacial, con sintetizadores marcados y bajo distorsionado. Lo que me gusta de Muse es el hecho de que el bajo no es un instrumento secundario, como lo es en muchas bandas de rock. En la mayor parte de Origin of Symmetry, el bajo de Chris dirige la melodía y determina el tono del resto de la canción. Incluso ahora, es un cambio de ritmo refrescante; ojalá lo hicieran así más grupos, pero eso significa que tendrían que encontrar un bajista del nivel de Wolstenholme, y no es tarea fácil.

Space Dementia es lo más destacable del álbum, en mi opinión. El piano clásico del principio marca la atmósfera de inmediato. Para tratarse de un piano, un bajo y una batería, lo cierto es que se consigue un muro de sonido que incendia los altavoces del oyente. La canción pasa por muchos ritmos, y termina con uno de los finales más sobrecogedores de la carrera de Muse. Todo lo que oyes es guitarras, teclados y un bajo con efectos que describen un cuadro con cielos abriéndose entre los fuegos del Dark Lord. Curioso, y un tanto cutre, que incluyeran el ruido de Matt subiéndose y bajándose la cremallera. No es que me gusten mucho esas cosas, la verdad.

La canción más larga de su carrera, Citizen Erased, contiene uno de los mejores riffs de Muse, y una fantástica mezcla de estribillos potentes y pasajes m·s tranquilos. El final es precioso en su ejecución, con un piano melódico de fondo, y Matt cantando suavemente:

Wash me away
Clean your body of me
Erase all the memories
They’ll only bring us pain
And I’ve seen, all I’ll ever need

Plug In Baby y Microcuts son dos canciones que siguen tocando hasta hoy. Los fans de Muse reconocen la primera instantáneamente. Es su Master of Puppets, su Trooper, su Paranoid. Una canción que los fans siempre asociarán a la banda, y con razón. Tiene un fantástico estribillo para cantarlo a coro, un bajo muy potente, marca de la casa, y un Bellamy que exige el máximo a su voz. La segunda es básicamente un falsete largo de Bellamy, con una estructura lenta que progresa hacia un final de una potencia extenuante.

El último par de canciones son los Muse más excéntricos. Screenager es la única canción acústica del álbum, repleta de sintetizadores y una percusión de estilo tribal. Feeling Good es una versión de una canción del musical de 1965, The Roar of the Greasepaint-The Smell of the Crowd, y da una sensación de… bienestar? Sí, esa es la palabra.

Todo llega a su fin con Megalomania, una manera extraña y desesperada de terminar el disco. Un órgano de tubos acompaña muy bien a la operística voz de Bellamy, y el resto de la banda se asegura de no estropear ninguno de los dos elementos. Si no fuera por Knights of Cydonia, Megalomania sería el mejor cierre de la carrera de Muse.

Las letras de Matt están por todas partes. Una canción trata del fin del mundo y la siguiente del amor de su vida. Matt sabe expresarse bastante bien; usa un lenguaje metafórico y descriptivo que representa una imagen clara y confusa a la vez.

Origin of Symmetry es el álbum más coherente de Muse. Aunque me encanta toda su discografía, siento que, tanto Absolution como Black Holes, decaen en ciertos momentos, con canciones no tan buenas por aquí y por allá. Sin embargo, Origin of Symmetry arranca fuerte y sigue así durante cincuenta minutos.

Es un crimen contra la música que a este álbum no le diera mucha publicidad cuando llegó a Estados Unidos en 2005. El atractivo de Muse es que pueden gustar a todo tipo de fans rockeros, tanto si son fans que se tragan toda la basurilla de la radio, como si son fans de los que gustan de un sonido único y menos apetecible. Mientras algunos han cuestionado la dirección musical que la banda ha tomado recientemente, es indiscutible que Origin of Symmetry es un punto cumbre en su creatividad. Lo único discutible es si Muse siguen estando en su cima creativa o si van cuesta abajo.

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